Colombia.- La primera vuelta de las elecciones presidenciales 2026 dejó una de las mayores sorpresas políticas de los últimos años, pues, contra varios pronósticos, Abelardo de la Espriella se convirtió en el candidato más votado de la jornada electoral y avanzó a la segunda vuelta, donde disputará la Presidencia frente a Iván Cepeda.
Con el escrutinio prácticamente concluido, Abelardo de la Espriella obtuvo alrededor del 43.7% de los votos, mientras que Iván Cepeda alcanzó cerca del 40.9%.
Es decir que ninguno logró superar el umbral necesario para ganar en primera vuelta en las elecciones de Colombia 2026, por lo que los colombianos volverán a las urnas el próximo 21 de junio para definir al sucesor de Gustavo Petro.
La victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia fue considerada inesperada debido a que durante buena parte de la campaña Iván Cepeda aparecía como uno de los favoritos para encabezar la elección presidencial de 2026.
Sin embargo, De la Espriella logró consolidar apoyos en distintos sectores y terminó imponiéndose por una diferencia cercana a tres puntos porcentuales.
Detrás de los dos finalistas quedaron otros aspirantes a la presidencia de Colombia como: Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Claudia López, cuyos votantes podrían ser determinantes para inclinar la balanza en la segunda vuelta.
Por lo que se anticipa una campaña marcada por la polarización entre dos proyectos políticos opuestos y una intensa búsqueda de alianzas.
Tras conocerse los resultados, tanto Abelardo de la Espriella como Iván Cepeda comenzaron a llamar a nuevos sectores para ampliar su respaldo en las elecciones presidenciales de Colombia 2026 para la segunda vuelta.
La definición para ver quién será el presidente de Colombia llegará el próximo 21 de junio durante la segunda vuelta, y será en donde se conocerá el rumbo político que tomará Colombia durante los próximos cuatro años tras la salida de Gustavo Petro.
Respecto a la controversia sobre los resultados, el fiscal general, Gregorio Eljach Pacheco, aseguró que no hay «prueba o indicio» de que se haya variado el censo electoral, como apuntó en la víspera el presidente del país, Gustavo Petro, después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, ya que el presidente consideraba que la medición externa había manejado mal los datos.