Washington.- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a adoptar medidas inmediatas para prevenir nuevas pérdidas de vidas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Türk solicitó investigaciones independientes sobre todos los decesos reportados en estos centros de detención migratoria.
De acuerdo con cifras oficiales de Washington, la letalidad dentro del sistema de reclusión ha mostrado un alarmante incremento. Durante los primeros cinco meses de 2026 ya se contabilizan 18 fallecimientos, sumando un caso más documentado en el transcurso de junio. El repunte es drástico en comparación con periodos anteriores: el año 2025 cerró con un total de 33 muertes, una cifra que triplicó los 11 decesos registrados a lo largo de 2024. Al respecto, el Alto Comisionado advirtió que la falta de transparencia en torno a las causas de muerte debilita la rendición de cuentas.
Este escenario coincide con una agresiva expansión del sistema de detención. Actualmente, el ICE mantiene recluidas a más de 60 mil personas, en contraste con las 40 mil registradas a inicios de 2025; además, existen planes gubernamentales para elevar la capacidad hasta las 90 mil plazas a finales de 2026. Los reportes señalan que los internos, incluyendo familias, niños y personas con graves problemas de salud, enfrentan hacinamiento, alimentación deficiente y brotes infecciosos. Cinco de las muertes de este año fueron clasificadas como suicidios, agravadas por el uso del aislamiento prolongado y la angustia de los familiares, quienes frecuentemente desconocen el paradero de los detenidos.
Ante esta situación, Türk demandó procesos indagatorios expeditos e imparciales para garantizar la justicia y la reparación a las familias. Asimismo, enfatizó que la privación de la libertad debe ser una medida excepcional y de último recurso, prohibiéndose tajantemente en el caso de menores de edad y vulnerables. Exigió que los centros cumplan con los estándares internacionales, proporcionando atención médica oportuna y asistencia consular. Finalmente, el funcionario de la ONU condenó la criminalización y deshumanización de los migrantes.
Türk condenó enérgicamente la continua deshumanización y criminalización de las personas migrantes y refugiadas. Asimismo, expresó su apoyo a todas aquellas personas que continúan defendiendo la dignidad, la equidad y la protección de los derechos humanos, incluidos abogados y abogadas, periodistas, organizaciones basadas en la fe y organizaciones de la sociedad civil.