Washington.- Considerada una de las reestructuraciones más profundas de las políticas migratorias de Estados Unidos en la última década, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) formalizó la eliminación del tradicional sorteo aleatorio para la asignación de visas de trabajo calificado H-1B.
El nuevo esquema sustituye el azar por un modelo de selección ponderada que prioriza de manera directa las ofertas salariales y el grado de especialización de los aspirantes.
Bajo la normativa aprobada, la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) clasifica las solicitudes según los cuatro niveles salariales establecidos por las Estadísticas de Empleo y Salarios Ocupacionales (OEWS) del Departamento del Trabajo. Las ofertas correspondientes al Nivel IV, reservadas para los salarios más altos y perfiles de mayor experiencia, ingresan cuatro veces al grupo de selección.
En contraste, los puestos de Nivel I o de entrada ingresan una sola vez.
Aunque el cupo legal anual se mantiene en 65 mil visados regulares y 20 mil adicionales para graduados con maestría o doctorado en universidades estadounidenses, el gobierno sostiene que esta reforma busca proteger los salarios del mercado laboral interno y priorizar la llegada de talento de alto impacto económico.