Chile.- La gestión de Brandon Judd al frente de la embajada de Estados Unidos en este país atraviesa un periodo de alta fricción diplomática, marcado por crecientes acusaciones de intromisión e injerencia en los asuntos internos de la nación sudamericana.
El exjefe de la Patrulla Fronteriza ha generado severos cuestionamientos en el arco político chileno debido a sus constantes declaraciones públicas sobre la política interna, el gabinete de gobierno y las controversias comerciales bilaterales.
Las tensiones escalaron recientemente a raíz de los reclamos del gobierno chileno por la imposición de un arancel del 12.5% a productos nacionales de exportación. En lugar de canalizar el diferendo a través de las vías consulares tradicionales, Judd arremetió de forma directa contra integrantes del gabinete chileno.
El diplomático advirtió públicamente que «no habrá acuerdo» si continúan opinando ministros que no participan directamente en las negociaciones, e incluso cuestionó abiertamente si los secretarios de Estado habían leído el Tratado de Libre Comercio.
Estas expresiones provocaron una dura respuesta transversal en Santiago. Legisladores de diversos sectores, entre ellos el senador conservador Iván Moreira, lo acusaron de incurrir en una «intromisión e injerencia abierta en los asuntos políticos internos que no corresponde a un representante diplomático».
Asimismo, la Cancillería chilena emitió notas formales de protesta ante Washington para manifestar su rechazo por lo que consideran declaraciones inapropiadas que rebasan los límites del protocolo y la soberanía nacional.
No es la primera vez que Judd queda envuelto en este tipo de roces. Desde su llegada al país, el embajador criticó públicamente posiciones del presidente Gabriel Boric en foros internacionales y ha realizado pronunciamientos sobre decisiones en materia de visas y seguridad interior.
Para diversos analistas en Santiago, el estilo confrontacional del embajador refleja un intento de trasladar la doctrina de presión directa de Washington a la diplomacia austral.
A pesar de los retos propios de la política sudamericana, el diplomático ha reiterado su compromiso de colaborar de forma estrecha con las autoridades locales.