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El Día del Trabajo, más que una celebración

El primer lunes de septiembre se conmemora esta celebración y este año recordemos la importancia laboral de los hispanos en esta economía.

by Domingo Banda

Ya es tiempo de celebrar el Día del Trabajo; una vez más la gente se alista para un día de descanso, pero detrás de esta fecha de reuniones y festejos hay toda una historia. 

Este día que se conmemora el primer lunes de septiembre es sobre los logros sociales y económicos de los trabajadores estadounidenses. 

De acuerdo con el sitio oficial del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, esta festividad tiene sus raíces a finales del siglo XIX, cuando activistas laborales impulsaron la creación de un día festivo federal para reconocer las numerosas contribuciones de los trabajadores a la fortaleza, la prosperidad y el bienestar de Estados Unidos.

Antes de convertirse en día festivo federal, el Día del Trabajo era reconocido por activistas laborales y por estados individuales. Tras la aprobación de ordenanzas municipales en 1885 y 1886, surgió un movimiento para lograr la promulgación de leyes estatales. Nueva York fue el primer estado en presentar un proyecto de ley, pero Oregón fue el primero en aprobar una ley que reconocía el Día del Trabajo, el 21 de febrero de 1887. 

A lo largo de 1887, otros cuatro estados, Colorado, Massachusetts, Nueva Jersey y Nueva York, aprobaron leyes para establecer el Día del Trabajo como festividad. Para finales de la década, Connecticut, Nebraska y Pensilvania habían seguido el mismo camino. 

Hacia 1894, otros 23 estados habían adoptado la festividad y, el 28 de junio de ese mismo año, el Congreso aprobó una ley que declaraba día festivo oficial el primer lunes de septiembre de cada año.

La primera celebración del Día del Trabajo tuvo lugar el martes 5 de septiembre de 1882 en la ciudad de Nueva York, conforme a los planes de la Central Labor Union. Esta organización celebró su segunda jornada del Día del Trabajo apenas un año después, el 5 de septiembre de 1883.

Para 1894, otros 23 estados habían adoptado la festividad y, el 28 de junio de ese mismo año, el presidente Grover Cleveland promulgó una ley que establecía el primer lunes de septiembre de cada año como día festivo nacional.

Muchos estadounidenses celebran el Día del Trabajo con desfiles y fiestas, festividades muy similares a las planteadas en la primera propuesta para esta conmemoración, la cual sugería celebrar el día con un desfile callejero que exhibiera la fuerza y ​​el espíritu de cuerpo de las organizaciones sindicales y laborales de la comunidad, seguido de un festival para el esparcimiento y la diversión de los trabajadores y sus familias. Este esquema se convirtió en el modelo para las celebraciones del Día del Trabajo.

Actualmente, la fuerza laboral de Estados Unidos es inmensa; millones trabajamos día a día para salir adelante. Nuestra comunidad latina es una parte muy importante de esta fuerza laboral; según el Departamento del Trabajo, somos el 19% de esta. Ya sea en construcción, restaurantes, carpintería, jardinería, limpieza, hospitalidad  y muchos oficios más que son muy necesarios para que la economía se siga moviendo. En este Día del Trabajo recordemos a los que abrieron camino y reconozcamos a quienes se esfuerzan diariamente para que este país siga moviéndose hacia adelante a pesar de los difíciles momentos para muchos. 

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