La decisión no termina de inmediato el acuerdo comercial con México y Canadá, pero abre un periodo de revisión anual y negociaciones que podría generar incertidumbre para Texas.
Estados Unidos no aceptó renovar el United States-Mexico-Canada Agreement (USMCA) en su forma actual, después de la revisión de seis años del pacto comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.
La decisión mantiene el acuerdo vigente por otros 10 años, pero activa revisiones anuales antes de su posible vencimiento si los tres países no acuerdan cambios. El USMCA, conocido en México como T-MEC, regula una parte central del comercio de Norteamérica y sostiene una economía regional integrada con alrededor de $1.6 billones en comercio trilateral anual.
El acuerdo seguirá vigente mientras continúan las revisiones
El Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, informó que el país no aceptó renovar el USMCA en su forma actual.
La administración Trump busca cambios para reducir los déficits comerciales de Estados Unidos con México y Canadá, además de impulsar el regreso de empleos manufactureros al país. La decisión no cancela el acuerdo de inmediato, pero coloca al pacto en una etapa de revisión constante.
El USMCA entró en vigor el 1 de julio de 2020 como reemplazo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA). El propio texto del acuerdo contempla una revisión formal a los seis años y un mecanismo de vencimiento si los países no acuerdan extenderlo.
Si no hay renovación con cambios, el acuerdo podría expirar en 2036. Hasta entonces, el pacto se mantendrá activo, con revisiones anuales y nuevas negociaciones entre los tres países.
Estados Unidos y México tendrán nuevas conversaciones en julio
Estados Unidos continuará con una ronda bilateral de negociaciones con México durante la semana del 20 de julio.
Las conversaciones estarán enfocadas en reglas de origen para autos y otros bienes industriales. La administración estadounidense también busca reforzar criterios de seguridad económica para evitar que productos de otros países, incluida China, obtengan beneficios a través del acceso del USMCA.
Uno de los puntos de mayor tensión está en la industria automotriz. La administración Trump ha pedido que los vehículos fabricados en Norteamérica incluyan 50% de contenido estadounidense y que el contenido regional total suba a 82%.
México ha señalado que está dispuesto a atender preocupaciones de Estados Unidos sobre empleos y déficits comerciales, pero también busca proteger su industria automotriz. El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, indicó que no ve diferencias imposibles de resolver entre los tres países, aunque reconoció que las reglas automotrices siguen siendo un punto central de discusión.
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La incertidumbre del USMCA puede llegar a precios, empleos y cadenas de suministro
El futuro del USMCA puede afectar sectores que dependen de cadenas de suministro integradas entre Estados Unidos, México y Canadá.
Entre los sectores más sensibles están autos, autopartes, agricultura, energía, manufactura, transporte y logística. Para Texas, el tema tiene relevancia por su relación comercial con México, por su actividad fronteriza y por el peso de la manufactura, el transporte y la energía en la economía estatal.
La preocupación principal no es solo si el acuerdo sigue activo, sino bajo qué reglas operarán las empresas durante los próximos años. Requisitos más estrictos para contenido estadounidense en autos podrían modificar costos de producción y precios para consumidores.
El director ejecutivo de Nissan, Ivan Espinosa, advirtió que mayores requisitos de contenido estadounidense podrían empeorar el problema de accesibilidad para compradores de autos en Estados Unidos. La compañía fabrica en México modelos como Versa y Sentra para el mercado estadounidense, vehículos que ya están sujetos a un arancel de 25%.
Agricultores y empresas piden mantener el comercio trilateral
Grupos industriales y agrícolas han pedido mantener el USMCA como un acuerdo trilateral con comercio libre de aranceles.
Para el sector agrícola, México y Canadá son mercados principales. Organizaciones del campo han señalado que ambos países compran más de un tercio de las exportaciones agrícolas de Estados Unidos, además de proveer insumos utilizados en operaciones agrícolas dentro del país.
La incertidumbre también alcanza a empresas que dependen de reglas comerciales estables para planear inversiones, producción y contratación. Si las revisiones anuales se prolongan sin acuerdos claros, algunas compañías podrían retrasar decisiones de expansión o ajustar sus cadenas de suministro.
Canadá ha dicho que seguirá trabajando para atender las disputas por aranceles estadounidenses sobre acero, aluminio, autos y madera. Funcionarios de los tres países participaron en conversaciones virtuales esta semana, mientras se mantiene abierta la negociación sobre el futuro del pacto.
El USMCA entra en una etapa de presión política y económica
La decisión de Estados Unidos llega después de nuevos aranceles aplicados por la administración Trump a autos mexicanos y canadienses, metales y madera. Esas medidas ya habían cambiado la relación comercial dentro del acuerdo.
El déficit de bienes de Estados Unidos con México llegó a $197,000 millones en 2025, mientras que el déficit con Canadá alcanzó $48,300 millones ese año. Parte del déficit con Canadá está relacionado con importaciones de petróleo, mientras que el déficit con México creció conforme empresas movieron cadenas de suministro fuera de China por los aranceles estadounidenses a productos chinos.
El siguiente paso formal será la ronda de conversaciones entre Estados Unidos y México durante la semana del 20 de julio. Mientras tanto, el USMCA sigue vigente y los tres países continúan negociando posibles cambios antes de las próximas revisiones anuales.