Sigue la alarma en Texas por los casos del gusano barrenador en territorio del estado de la estrella solitaria; el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos anunció que se han confirmado tres casos más, incluido uno fuera del foco principal, lo que demuestra la dificultad de detener una plaga resurgente que podría devastar la industria ganadera del país.
El gusano barrenador es, en realidad, la larva de una mosca que se alimenta de carne viva en lugar de materia muerta. Estas moscas depositan sus huevos en heridas abiertas de animales como el ganado, aunque la fauna silvestre, las mascotas e incluso, ocasionalmente, los seres humanos pueden verse afectados. El gobierno cuenta con un programa para criar machos estériles y liberarlos en grandes cantidades desde aviones para que se apareen con hembras silvestres; esta estrategia mantuvo la plaga contenida en el extremo sur de Panamá durante décadas.
Hasta el momento, hay cinco casos confirmados: tres terneros y una cabra en Texas, y un perro del municipio vecino de Lea, en Nuevo México. El perro, que el Departamento de Agricultura había reportado inicialmente como un caso de Texas, reside en Nuevo México y fue reclasificado como el primer caso en ese estado; actualmente se investiga el historial de desplazamientos del animal.
El gusano barrenador recibe su nombre del hábito que tienen sus larvas de excavar en las heridas, según el USDA.
Los dos primeros casos de gusano barrenador se detectaron la primera semana de junio en terneros situados a pocas millas de distancia entre sí, en el sur de Texas. El 8 de junio se anunció un caso en un ternero del condado de La Salle, al suroeste de San Antonio, y otro en una cabra del condado de Gillespie, al oeste de Austin.
Los expertos prevén que podrían surgir nuevos casos en los próximos días y semanas, pero eso no significa que el gusano barrenador se esté propagando rápidamente, señaló Edward Burgess, entomólogo de la Universidad de Florida que estudia esta mosca.
La agencia y el sector ganadero de Estados Unidos han estado trabajando a contrarreloj para prevenir un brote desde que se detectó la presencia del gusano barrenador en México a finales de 2024. El USDA lleva liberando moscas estériles en el sur de Texas desde febrero y trabaja tanto para aumentar la producción de moscas estériles en plantas fuera de Estados Unidos como para construir una fábrica de moscas en Texas con un coste de 750 millones de dólares.
Según la Prensa Asociada, hasta ahora, la reaparición del gusano barrenador no ha afectado significativamente los precios de la carne de res, que ya se encuentran cerca de niveles récord debido a la menor cantidad de ganado vacuno en Estados Unidos. Aunque el parásito ataca al ganado vivo, no infesta la carne ni la fruta. Asimismo, existe una docena de medicamentos aprobados por el gobierno para tratar al ganado.
Por ahora, Canadá suspendió temporalmente el viernes la importación de ganado vacuno, caballos y otros animales de granja procedentes de Texas.