México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) prepara una carta diplomática “mucho más fuerte” al gobierno de Estados Unidos por la muerte del mexicano Royer Pérez Jiménez, de 19 años de edad, que estaba bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La presidenta lamentó el deceso del joven mexicano, al tiempo que exigió una investigación profunda para determinar las causas de la muerte del connacional que, según autoridades migratorias estadounidenses, se trató de un suicidio.
«El informe es que el joven se suicidó; sin embargo, nosotros queremos una investigación profunda y además no puede ser que esté ocurriendo esto. Entonces, vamos a hacer varias medidas; lo está analizando en este momento el canciller, la cancillería y el subsecretario Roberto Velasco. Es lamentable y vamos a por todos los medios a levantar nuestra protesta», indicó.
La presidenta de la República aseguró que México va, por todos los medios, a levantar una protesta y afirmó que se le dará todo el apoyo a la familia del connacional.
De acuerdo con el ICE, el migrante mexicano Royer Pérez se encontraba inconsciente cuando lo encontraron sus agentes al interior del Centro de Detención de Florida, y aunque intentaron reanimarlo, no tuvieron éxito.
El inmigrante mexicano contaba con antecedentes penales al ser arrestado y acusado de fraude menor por suplantación de identidad y resistencia a la autoridad.
De acuerdo a ICE, el inmigrante falleció por un presunto suicidio; sin embargo, la causa oficial de su muerte sigue bajo investigación.
El 21 de enero, Pérez fue arrestado por el Departamento de Policía de Edgewater, llevado a la cárcel del condado de Volusia y acusado de fraude por suplantación de identidad y de resistencia a la autoridad (delito menor). El 22 de enero, el ICE emitió una orden de detención migratoria en su contra, y el 21 de febrero fue transferido a su custodia. Posteriormente, el 26 de febrero, fue trasladado al Centro de Detención del Condado de Glades. Al ingresar, Pérez fue evaluado por personal médico. Negó tener problemas o inquietudes de salud mental y respondió «no» a todas las preguntas de detección de riesgo de suicidio.
Esta es la segunda muerte de una persona migrante mexicana bajo custodia de ICE tan solo en marzo del presente año.