La NOAA anticipa una temporada de huracanes 2026 con menos actividad de lo habitual en el Atlántico, aunque mantiene el llamado a la preparación en zonas costeras y comunidades expuestas a tormentas tropicales.
El pronóstico federal estima entre 8 y 14 tormentas con nombre, de 3 a 6 huracanes y de 1 a 3 huracanes mayores, categoría 3 o superior. La temporada del Atlántico comienza el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre.
El pronóstico federal apunta a menos tormentas en el Atlántico
La National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) proyecta un 55% de probabilidad de que la temporada esté por debajo de lo normal, un 35% de que sea cercana al promedio y un 10% de que supere la actividad habitual.
El rango previsto contempla tormentas con vientos de al menos 39 mph, huracanes con vientos de 74 mph o más y huracanes mayores con vientos de al menos 111 mph.
El promedio de referencia para el Atlántico, basado en el periodo 1991-2020, es de 14 tormentas con nombre, 7 huracanes y 3 huracanes mayores. La previsión de este año se ubica por debajo de esos valores, aunque no elimina el riesgo de impactos locales.
Para Houston y otras zonas de Texas, el pronóstico no indica cuántas tormentas podrían tocar tierra ni qué áreas específicas podrían verse afectadas. La NOAA señala que las trayectorias, el momento y la intensidad de los impactos dependen de patrones meteorológicos diarios que no pueden anticiparse con meses de margen.
El Niño podría limitar la formación de tormentas
El pronóstico de la NOAA toma en cuenta varios factores atmosféricos y oceánicos. Uno de los principales es la probabilidad de condiciones de El Niño durante la temporada.
El Niño suele aumentar la cizalladura vertical del viento en el Atlántico. Ese patrón dificulta que las ondas tropicales se organicen, se fortalezcan y lleguen a convertirse en tormentas o huracanes.
Los datos de la NOAA indican una probabilidad alta de condiciones de El Niño durante los meses de mayor actividad. También se prevé que el fenómeno pueda alcanzar una intensidad moderada o más fuerte durante el periodo de agosto a octubre, cuando normalmente se concentra el mayor movimiento tropical en el Atlántico.
Aun así, el Atlántico continúa dentro de una etapa de alta actividad que comenzó en 1995. La NOAA considera que algunos elementos de ese patrón seguirán presentes en 2026, como temperaturas del mar más cálidas y vientos alisios más débiles en ciertas zonas, aunque con menor fuerza que en temporadas recientes.
La temporada comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre
La temporada de huracanes del Atlántico inicia oficialmente el 1 de junio y termina el 30 de noviembre. El Centro Nacional de Huracanes mantiene la vigilancia sobre el Atlántico, el Caribe y el Golfo durante ese periodo, con actualizaciones cuando se forman sistemas tropicales o existen condiciones para desarrollo.
Hasta el 22 de mayo, no había ciclones tropicales activos en el Atlántico, según el Centro Nacional de Huracanes. La temporada aún no había iniciado formalmente, pero la vigilancia meteorológica se mantiene conforme se acerca junio.
La NOAA actualizará su pronóstico en agosto, cuando se acerquen los meses de mayor actividad. En el Atlántico, la actividad tropical suele aumentar entre agosto, septiembre y octubre.
Para residentes del área de Houston, esa ventana coincide con un periodo en el que las lluvias intensas y los sistemas tropicales pueden generar inundaciones, interrupciones de servicios, cierres viales y afectaciones en viviendas o negocios, incluso cuando una tormenta no entra directamente por la ciudad.
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Un año menos activo no elimina el riesgo para la costa de Texas
Una temporada por debajo del promedio puede registrar menos tormentas, pero una sola puede causar daños importantes si se aproxima a tierra o se intensifica con rapidez.
La NOAA advierte que el pronóstico estacional mide actividad general en la cuenca del Atlántico, no impactos por ciudad, condado o estado. Un año con pocas tormentas puede tener consecuencias graves si uno de esos sistemas afecta una zona poblada o vulnerable.
En el área de Houston, la preparación suele incluir revisar pólizas de seguro, documentos importantes, suministros para varios días, medicamentos, baterías, agua, alimentos no perecederos y planes familiares de comunicación.
También conviene identificar rutas de evacuación, revisar alertas locales y conocer si la vivienda se encuentra en una zona propensa a inundaciones. En comunidades con adultos mayores, personas con discapacidades o familias sin transporte propio, esos planes pueden requerir más tiempo.
La preparación debe revisarse antes de que haya una alerta activa
El National Weather Service y el Centro Nacional de Huracanes emiten avisos y advertencias cuando un sistema representa riesgo para tierra. En 2026, el Centro Nacional de Huracanes también incorporó mejoras en sus productos gráficos, incluido un cono de trayectoria que puede mostrar alertas de tormenta tropical y huracán para zonas tierra adentro.
Esa actualización busca reflejar mejor los riesgos de viento más allá de la costa. En tormentas recientes, comunidades tierra adentro han enfrentado daños por ráfagas, lluvias intensas e inundaciones repentinas después de que los sistemas avanzan sobre tierra.
Los residentes pueden consultar actualizaciones oficiales del National Weather Service, el Centro Nacional de Huracanes y autoridades locales de manejo de emergencias durante la temporada.
La previsión de la NOAA para 2026 coloca al Atlántico por debajo del promedio, con 8 a 14 tormentas con nombre, 3 a 6 huracanes y hasta 3 huracanes mayores. La temporada se extenderá del 1 de junio al 30 de noviembre.